No se tiene la suficiente visión legal y social para contrarrestar el feminicidio.

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Esta es la historia de Mindy Rodas, una chica de 21 años proveniente de Guatemala, quien en el 2009 comenzó vivir un verdadero calvario originado por las atrocidades que le fomentaba su esposo quien le mutiló el rostro: labios, nariz, barbilla y parte de la frente, los cuales fueron cercenados de la cara de Mindy, dejándola totalmente desfigurada, abandonada y salvajemente herida.

 

Su esposo la golpeó le provocó heridas en la cabeza con una piedra, la sumergió en el río de Santa Rosa, quitándole la ropa, los zapatos, el teléfono celular y el bolso, dejándola sola creyendo que estaba muerta, sin embargo al recuperar la  conciencia, Mindy estaba desnuda, junto a la orilla del río al que había sido arrojada, siendo que por medio del agua pudo ver su rostro desfigurado, envuelto en sangre y del que sólo los ojos quedaban intactos. Fue trasladada a la emergencia del Hospital Roosevelt, donde permaneció internada durante dos meses.

 

Mientras Mindy se recuperaba en el hospital Roosevelt, capturaron a Esteban López su agresor, siendo al poco tiempo liberado ya que las autoridades de ese país consideraron que no habían pruebas suficientes para inculparlo, al poco tiempo Mindy viajó a México para someterse a una serie de cirugías para la reconstrucción de su rostro, con el apoyo de la esposa del Presidente, Sandra Torres, del consulado de México y de la Fundación Sobrevivientes.

 

Los cirujanos le colocaron los primeros injertos en la nariz y el mentón, faltaba muy poco para su recuperación, pero ella entro en una fuerte depresión porque no podía ver a su hijo, por eso suplicó volver a Guatemala, de esa manera, deprimida y mutilada, Mindy regresó para estar con su hijo e hizo público su caso siendo entrevistada por distintos medios de comunicación, sin embargo al poco tiempo, luego de brindar la última entrevista para una televisora española, fue encontrada muerta, siendo  enterrada en la fosa común, a Mindy una vez más le habían quitado la sonrisa del rostro para siempre.

 

Luego de haber narrado este desgarrador caso de la vida real nos queda claro que la violencia de género que padecen miles de mujeres en todo el mundo, tiene como etapa final el Feminicidio que es el delito que acaba con la vida de las mujeres, que en estos tiempo aún vivimos en una sociedad machista y misógina.

 

Mindy, como muchas mujeres más, tuvo un final trágico, y en el proceso de su muerte, sufrió, padeció y se sometió a múltiples humillaciones; fue un ser vulnerable, víctima de abusos en todas las formas posibles y desde todos los ámbitos, desde el familiar hasta el institucional y el social.

 

Obviamente, antes de ser mutilada por su propio esposo, Mindy sufrió miles de vejaciones y abusos emocionales, psicológicos, económicos y físicos por parte de su pareja, que culminaron con su muerte, una muerte anunciada por ella misma sin que nadie quisiera escucharla.

 

Es así como concluye esta historia la cual nos muestra la cruda realidad que se observa en Latinoamérica donde el Feminicidio ha cobrado cientos de vidas con muertes atroces como la de Mindy claro ejemplo de un ciclo de violencia de género que denunció pero que lamentablemente culminó en el peor de sus finales la triste realidad del Feminicidio.

 

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